sábado, 12 de marzo de 2011

Afrika Cuerpo

Afrika Cuerpo trabaja en un club. El Lady Godiva, en la calle Doctor Fleming, cerca de la Plaza de Cuzco. Es la mejor bailarina del local, que hace sus bailes en torno a la barra. En su ámbito profesional es muy conocida y admirada.
Afrika tenía el pelo negro y rizado. Y 26 años. Grandes ojos verdes, muy expresivos. Su tez, morena y sedosa al tacto, su cuerpo, exuberante, con las curvas justas.
Afrika muere, la encuentra Marcos, vestida solo con una bata de seda, como después de ducharse, a las 23,00 horas del 5 de marzo de 2011, sábado de carnaval, pero la autopsia determina que la muerte ha sido a las 20,00
Junto al cadáver hay un ramo de crisantemos en el que aparece una inscripción, compuesta con recortes de periódicos que dice: “NO BEBAS EN EL FUTURO LOS VASOS DEL PRESENTE”
Las causas es envenenamiento, si bien aparece también estrangulada, al parecer con el cinturón de la bata. En la autopsia redetermina que tuvo relaciones sexuales.
Marcos iba a verla, encontró la puerta abierta y al entrar descubrió el cadáver sin signos de violencia.
Para Afrika los demás solo son muñecos, los utiliza en función de sus objetivos.

A Afrika la esperaban en el club para que realizase su número en el club, que iba a realizar disfrazada de “Campanilla”, el hada que aparece en Peter Pan. El espectáculo comenzaba a las 23,30.
Para ella los demás eran simples marionetas, desde su posición de conocida e importante modelo.
Ha recibido flores y una nota, compuesta con recortes de periódico.
Cuando se comprueba que Afrika no estaba a la hora prevista, la llaman por teléfono, incluso a la portería, en la que el portero, Leonardo, no estaba.
A la tercera llamada se consigue hablar con ella, que dijo iba hacia allá.

Vista la muerte de Afrika, se comienza la investigación delo ocurrido. Para ello se cita a los vecinos del edificio en que ella vivía, en la calle del Barco, que son los siguientes:

3º Fabio Malú Marcos
2º Leticia Lisa Afrika Alba Casandra
1º Susana Juanelo
Semisótano Leonardo

Además hay otros dos personajes, Javier, un músico que vive en el edificio de en frente y Milagros, hija de Leonardo el portero, que no vive en el edificio.

A rodos ellos los interrogará el Inspector de la Comisaría de la Calle de la Luna Giuseppe Cagliostro.
Será en un ambiente de comisaría clásica de novela negra. Una ventana abierta, persiana a medias. Un flexo como toda iluminación.
Cagliostro es un tipo muy delgado, de rostro alargado (incluso se podría decir que doclicocefalo). Ojos oscuros y avellanados. Pelo de color gris, con entradas. Manos huesudas que llaman la atención. Alto. No usa gafas, pero sí sombrero. Y una boquilla de mentolado con la que suplementa su adicción al tabaco.
Su voz es profunda, con acento franco-italiano que desvela su origen marsellés. Es una voz acogedora, con vibratto, que parece no encajar en el personaje, al que da una mayor aureola de misterio. La voz tiene algunos matices metálicos.
Nariz fina y alargada, vestido con traje, oscuro, gris como el sombrero. Bebe mucho café y huele a la colonia amaderada que utiliza.
Su edad es de 48 años, si bien está muy cascado Vino a España tras alguna decepción amorosa. Flemático y educado hasta la extenuación.
Es incisivo e irónico, le gusta su trabajo.

Los vecinos acuden a Comisaría a declarar tres días después de la muerte de Afrika, en virtud de un requerimiento repartido entre los vecinos por Leonardo, el portero.

Cada uno asumimos un personaje, del que nos tocará narrar la declaración del personaje ante Cagliostro, bajo el siguiente guión:
- Definición del personaje, es decir, respuesta a la pregunta ¿Quién es usted?
- Su relación con la víctima
- De quienes sospecha
- Su coartada, situación en el momento del asesinato

Los personajes los asumimos:

LEONARDO: Joaquín
JAVIER: Javier
CASANDRA: Pepa
SUSANA: Eva
FABIO: Juanma
LISA: Pilar
ALBA: Gloria
MALU: Encar
JUANELO: Juan Carlos C.
MARCOS: Juan Carlos M.
LETICIA: Paloma
MILAGROS: Lola
GIUSEPPE CAGLIOSTRO: Juan Carlos J.
A ello, compañeros. Si algo entendéis que no es como lo planteo, comentádmelo o corregirlo directamente.
Un saludo de Juanelo.

martes, 1 de marzo de 2011

Corazón duplicado



UBICUIDAD


Una persona normal, con una vida normal. Un pasado normal, con un presente rutinario. Un futuro previsible en demasía. Demasiada normalidad, como para poder seguir viviendo, sin miedo a que algo se rompa. La familia bien. Los hijos a su aire. Constantina, mi esposa, lleva las cosas de la casa, sin que al parecer, le agobien el cada día. A mí, sin poder evitarlo, se me va esfumando el interés por los menesteres conyugales, sin embargo hay una parte de mí ego, que sigue adherida, indisoluble, al vínculo matrimonial.


En el trabajo me ocurre algo parecido, treinta y cinco años dan para todo tipo de contingencias. Fui descubriendo en los últimos meses, como cada fin de semana, me costaba despedirme de Lucía. En cada "hastamañana" parecía perder algo muy íntimo, que iba quedando enlazado en nuestra relación laboral. Era como ir cediendo poco a poco parte de mi ser, que se sumaba a la personalidad del compañero ideal, el compañero que siempre había querido Lucía. La verdad es que no me preocupaba, Lucia era una excelente trabajadora y mejor amiga, por lo que no tenía que importarme el cambio, seguro que sería para mejor.



Todos los días a la salida de la oficina, solía parar por el "Guantánamo". El lugar resultaba ideal para limpiar las telarañas de la fatigosa jornada. Belinda, atendía la barra con alegría, mostraba en un amplio escote, unos generosos senos donde perder la mirada entre sugerentes vericuetos carnales. Charlábamos de cosas nimias, a las que la cubana daba una desmedida importancia, preocupándose de mis cosillas como si de una verdadera madre se tratase. Tal amistad me permitía soltar las frustraciones, aligerando la negatividad acumulada. Algo se iba quedando de mi personalidad, entre copa y teta.


Cada noche volvía al hogar con menos peso que descargar en la convivencia, con lo que dedicaba el tiempo previo a la cena, a mis labores de mini-jardinería, cuidando bonsáis en el cobertizo. Con toda razón, dejaron de llamarme para la pitanza nocturna, ya que mi afición les hacía esperar, en ocasiones, más de la cuenta. Como no me avisaban, comencé a quedarme dormido, con lo que algunas veces, amanecía a mitad de camino entre el jardín y el dormitorio.


Una mañana que desperté en el cobertizo, quise asearme y desayunar. El cuarto de baño principal estaba ocupado, por lo que tuve que usar el del servicio, desayuné en la cocina por no molestar. Cuando ya me marchaba sin despedirme, unas risas de hombre llamaron mi atención. Volví sobre mis pasos y descubrí asombrado a Constantina, que estaba desayunando en el comedor, con un señor que si no era yo, era muy parecido. Charlaban muy animados y parecían tan felices, que no quise interrumpir. Ya preguntaría a la vuelta.


Con estos tropiezos se me hizo tarde, llegue al trabajo a mitad de mañana, Lucia, me preguntó sorprendida como podía tener el don de la ubicuidad, pues acababa de dejarme en mi despacho. No quise discutir de nada, por el momento había tenido esta mañana suficiente confusión. Al llegar a mi mesa me encontré a un señor, que sentado en mi sillón, parecía un duplicado de mí mismo. Abría y cerraba los cajones con una presteza asombrosa, parecía encontrar cada documento, como si él los hubiese ordenado. Me marché un tanto aterrado al "Guantánamo". Solamente a Belinda, podría contarle mis terribles descubrimientos.


Ahorita me haces dudar cuál de ellos eres tú. Me dijo. Sí que os parecéis, pero por dentro sois muy distintos, os conozco muy bien a los tres.


Esa respuesta sí que terminó con la poca consistencia vital que me restaba, dejándome aún más perplejo.


Caminé sin rumbo, como queriendo perderme por calles desconocidas. Tratando de curar las heridas. Ahogar las afrentas, con despecho. Había perdido la noción de dónde me hallaba y opté por llamar a la primera puerta que encontré. Me recibió un preciosa criatura, parecida a un ángel. Me besó. Hola, papi. Me dijo y desapareció gritando; mami, mami, ha vuelto, papá ha vuelto.


Una encantadora mujer, me abraza y me llena de besos.


Perdón creo que hubo un error. Le digo tratando de liberarme de su abrazo.


No tienes que decir nada, cariño. Me dice apretándome más fuerte a su cuerpo.


No cabe ninguna duda, debe tratarse de una confusión, pero me siento muy bien, no digo nada y me quedo.



J.Talaverón Feb. 2011

martes, 22 de febrero de 2011

Encuentro con el colectivo A de Aurelia

Hace unos meses tucimos un mensaje de Lucía, del colectivo A de Aurelia (http://www.adeaurelia.org/).
Son un grupo con inquietudes culturales a quienes gustó la actuación de "nuestros" 100% cuento en Cambaleo. Desde entonces estamos escribiéndonos buscando un momento para encontrarnos y lo hemos encontrado el próximo jueves.
Así que ahí están los datos de la cita:

Lugar: La tetería
Hora: 18,00
Día: Jueves 24 de febrero de 2011.

Me encantaría que fuéramos todos a ese encuentro.

Por cierto y de modo especial. Ir a su página: hay una foto de Pepa contando un cuento en la Plaza del Ayuntamiento con pelo largo y, por supuesto, muy guapa.

Consigna para el día 28 y lecturas para el día 7

Un saludo a todos.

Para el día 28 la consigna será "Dobles". Dobles de personas, en el más amplio sentido. Venga, a crear compañeros.

Lecturas: las del libro de Sam Shepard, llamado "el gran sueño del paraiso. Ya ayer leímos Viviendo según el cartel, Todos los árboles están desnudos y No era Proust.
Para el 7 de marzo: Convulsión, Coalinga a medio camino, Un trozo del muro de Berlín y Los gatos de Betty.

Genio se nace, e imbécil se llega.

Genio se nace, e imbécil se llega. La frasecita la he oido de boca del Dr. Mario Alonso Puig. La atribuye al Dtor. del Instituto del Cerebro de Milán, donde estudió. ¿Que hay entre medias?, el sistema en el que nos educamos unos a otros.
El Dr. Puig será uno de los ponentes del Ágora Talentia de este año (Pamplona 17, 18 y 19 de Marzo). Ha escrito un par de libros, cuyos sugerentes títulos -"Vivir es un asunto urgente" y "Reinventarse"- hacen que tenga todavía más claro el participar en el foro del talento.

Apuntaros conmigo......jooooo...Pasaros por la web (www.agoratalentia.es) y leed el manifiesto del año pasado. No me seáis floj@s, que tenemos y debemos cambiar nuestro pequeño mundo, porque podemos, tenemos talento suficiente para hacerlo.
Si nosotr@s con nuestras capacidades maravillosas , nos quedamos quiet@s, con qué cara vamos a exigir responsabilidades a los políticos de turno.
Dice el ilustre Mario Alonso que "las personas cambiamos de verdad cuando nos damos cuenta de las consecuencias de no hacerlo".
Estamos en las consecuencias, o no os habíais dado cuenta?.
Un abrazo creativo. Eva.
(A Pamplona hemos de ir, saquemos brillo a nuestras neuronas....... ;)

miércoles, 16 de febrero de 2011

Vivir a ciegas




Desde el día en que quedó viuda, Águeda vivía sola. Llenaba el tiempo con los programas de tele-realidad y la gustaban los anuncios, sobre todo los que utilizaban slogans en inglés. Ella no los entendía, pero eso los hacía irresistibles. Compraba cada nuevo producto que anunciaban, aunque después los tuviese que regalar, porque siempre resultaban inservibles. Esta costumbre la venía de la época de casada, cuando su marido se ausentaba con frecuencia por los negocios. Ella nunca supo qué negocios, aunque sin duda, eran suficientes para pagar sus caprichos.


Su programa favorito; "Buscando al Asesino", la tenía encandilada. Admiraba la osadía de la reportera, desafiando peligros inconcebibles. Una mujer a la que no importaban los riesgos, con tal de seguir las pistas de sus investigaciones. Águeda, sufría en sus carnes cada uno de los lances, como si ella misma los estuviese viviendo. Se acostaba llena de inquietud, y tenía pesadillas. Cuando despertaba, nunca estaba segura si sus recuerdos correspondían a lo visto en la tele la noche anterior, o eran producto de algún sueño.


Cada mañana preparaba desayuno para dos, uno para ella, y el otro para un mendigo, que habitaba en la parte trasera del mercado, entre cartones y basuras. Embutido en un sucio abrigo, gorro calado hasta las cejas y una descuidada barba, que solo dejaba al descubierto su afilada nariz y unos inquietantes ojos gatunos, casi incoloros. Águeda que era compasiva, había hecho de la caridad una obligación. Incluso más de una vez, pensó en alojarlo en su casa, claro, que por el qué dirán tratándose de una viuda, nunca se atrevió a hacerlo.


El programa de esa noche, prometía emoción. Tras innumerables dificultades, la arrojada reportera, presentaba una prueba determinante para descubrir, al sanguinario protagonista de la muerte en serie de varias mujeres. La última víctima conocida, había sido su vecina de rellano, Dña. Milagros. Por lo que este caso, tenía un especial interés.


El día del crimen, Águeda había pedido el favor a su vecina, de tender la ropa que aún giraba metida en la lavadora. Púes tenía que hacer una compra urgente; El revolucionario "BACK TIMES CONNECTION". El distribuidor advertía de las últimas unidades a la venta, por fin de existencias. El aparato, aseguraba el anuncio, que te lleva a la época de tu vida que elijas. No podía perdérselo. Cuando regresó a su casa, la vecina había caído desde la ventana al patio. No fue un accidente. Alguien vio desde enfrente, como la empujaban.


El marido de Águeda, que se encontraba en uno de sus frecuentes viajes, casualmente nunca volvió. Su coche fue hallado a los dos meses y medio, hundido en un pantano a muchos kilómetros. La policía había dado el caso por irresoluble, asumiendo un rotundo fracaso. Se demostraría que la perseverancia y un poco de sagacidad, era suficientes para aclarar, lo que los grises funcionarios no consiguieron, a pesar de la enorme diferencia de medios.


La prueba, era una imagen, captada por la cámara de un banco, sobre el espejo retrovisor de un vehículo, que escapaba del lugar del crimen, en el momento de los hechos, mostraba unos ojos. Los ojos del asesino. Águeda quedó petrificada, aquellos ojos eran los ojos de su… No, no podía ser. Esa noche no pudo dormir, atando cabos y sacando conclusiones. Aquellos ojos se le aparecían en cuanto cerraba los suyos.


Las campanadas de las tres, la sorprendieron buscando entre sus muchos cachivaches, el Back Time Connection. Siguió al pie de la letra las instrucciones y deseó con fuerza viajar al día del suceso, y funcionó. Apareció en su casa. Su vecina, ajena a cualquier peligro, estaba tendiendo. Escondida tras la puerta, vio como entraba su marido y cogiendo a Milagros por detrás, la arrojaba a la calle. Sin duda, la había confundido con ella. Águeda agarró unas tijeras de cocina y las clavó en la espalda de su criminal esposo, dejándolo tendido en el suelo. Después solo deseó volver.


Preparando los desayunos, le asaltaron las dudas, no sabía con certeza, si lo había soñado o lo había vivido. Optó por creer que había sido un sueño.


Como cada mañana, con el café caliente quemándole las manos, llegó hasta su mendigo. El hombre había aparecido muerto aquella misma noche. Aún tenía los ojos abiertos, y clavadas en la espalda unas tijeras de cocina.


El vaso de café, cayó derramándose sobre el suelo, sucio de sangre.


Son sus ojos, murmuraba Águeda, dando media vuelta y alejándose asustada.




J. Talaverón Feb. 2011

martes, 1 de febrero de 2011

Consigna para el 14 de febrero

Hola compañeros y visitantes.
Después de leer los diálogos ayer tenemos nueva consigna:
La máquina del tiempo.
Ahí queda eso.
Ángel, Luis, esperamos vuestro relato.